La Dra. María Montessori creía que cada niño es el creador de su propio futuro, en lugar de ser una creación a la que se le llena de información y se convierte en un molde con las mismas características de los adultos que lo rodean. Ella pensaba que el desarrollo de una vida humana ocurría durante los primeros seis años de vida y que se desarrollaba por medio de: crecimiento físico, imitación a los demás, nutrición, ambiente que lo rodea, y lo más importante, el ambiente humano y emocional en que se desenvuelve.
Para que este desarrollo sea exitoso, los programas de Yabalá ofrecen un ambiente que contiene lo siguiente:
Espacio físico seguro, supervisado y limpio que incluye materiales para el desarrollo del niño, que este pueda manipular fácilmente.
Un staff de profesoras que le ofrecen al niño un sentimiento total de cariño y dedicación, seguridad y aceptación por medio de demostraciones constantes de interacción personal. Ellas utilizan un vocabulario respetuoso y claro con todas las personas, potenciando el desarrollo del lenguaje de los niños.
Una rutina diaria que le permite al niño máxima libertad de movimiento, sin importar el grado de desarrollo físico en el que este se encuentre.
Organización cuidadosa de oportunidades para ofrecerle al niño disciplina por medio de consideración y respeto a los demás.
Materiales diseñados para satisfacer las necesidades de los niños que entran a un período de búsqueda del orden de las cosas.
Oportunidades constantes para el niño de observar, seleccionar e interactuar con cualquier material o actividad diaria que le haga satisfacer la necesidad de independencia del adulto.
Amplias áreas verdes, que incluyen playgrounds, una huerta y una granja con conejos, gallinas y la chanchita “Missy”, para así potenciar el amor por la naturaleza y los animales. Todo esto en un ambiente de total seguridad y resguardo para los niños.